LA CRISIS ECONÓMICA EN SU ESENCIA: UN MÉTODO SENCILLO PARA EMPEZAR A SALIR DEL LABERINTO
Todo problema se
puede contemplar como un árbol, y como tal mirarlo desde tres perspectivas que
se complementan: desde la maraña-el ramaje-, desde la esencia –el tronco- y
desde el terreno que lo sustenta-la raíz-, tal como comentamos en la entrada
“El árbol mágico de los problemas”. Veamos cómo se puede aplicar esta
herramienta a la crisis económica que vivimos en muchos países.
Si vamos al
tronco de la crisis veremos que todos los problemas que vive en ella el
ciudadano tienen un denominador común: falla el intercambiador de creaciones,
lo que generalmente llamamos dinero. Efectivamente, las personas no han perdido
su capacidad de trabajar, de crear bienes y servicios, lo que les falla es el
intercambiador, en el caso de España el euro. Lo que tenía la moneda como valor
esencial, permitirnos intercambiar cosas de una forma cómoda y sencilla, ha ido
quedando en manos de intereses que han especulado con ella, desvirtuando su
función hasta el punto en el que nos encontramos: la no suficiente circulación
de la sangre de la economía.
Muchos economistas
han propuesto que España salga de la eurozona y vuelva a la peseta, este
pensamiento nace dentro de la dualidad y como tan nos obliga a elegir entre dos
opciones. Pero si transcendemos el pensamiento dual y nos centramos en la
esencia del problema, lo que necesitamos es un intercambiador temporal que permita generar empleo y a la
vez subsistir a los más desfavorecidos, no habiendo ninguna necesidad de
renunciar al euro. Este intercambiador temporal, emitido por el estado en forma
de pagares parecidos a los billetes, llevaría una fecha de caducidad
incorporada, a partir de la cual el Banco de España cambiaría los pagares por
euros. Su validez sería sólo en el territorio español, con lo cual los países
de la eurozona no tendrían ninguna objeción, además de que se elimina el
problema de la evasión y de los paraísos fiscales en cuanto a estos pagares se
refiere. ¿Dónde está la ventaja respecto a la situación actual ? Veámosla.
Una buena parte
de los subsidios de desempleo e incluso de las pensiones se empezaría a dar en
forma de estos pagares, que servirían para pagar bienes esenciales. Los
comercios empezaría a hacerlos circular. Los emprendedores que quisieran
iniciar un pequeño negocio podrían pagar los permisos y los impuestos con estos
pagares y también una buena parte de los bienes que necesitaran para empezar,
reduciendo así sus necesidades de crédito, el gran problema con el que se
encuentran en la actualidad. El erario público se ahorraría muchos millones de
euros en pensiones y subsidios pudiéndolos emplear en disminuir la deuda y en
medidas de activación del empleo. El euro seguiría siendo la moneda oficial,
mientras la economía se iría activando gracias a que habría un intercambiador
que no depende de las políticas de los bancos. El efecto social sería
inmediato, sin necesidad de depender de interese exteriores y del tan nombrado “mercado”.
¿Por qué ha de pasar necesidades una familia, si tan solo necesita de un
intercambiador válido que le permita hacer de sus habilidades y experiencias laborales
algo rentable?
El problema
cuando se mira en su esencia, como todos, no es complejo y la solución aparece
de forma fácil y sencilla. Su puesta en marcha puede causar algunas
dificultades, pero tenemos el potencial de todos para superarlas, ninguna
crisis nos hace menos efectivos en nuestras habilidades, y entre todos reunimos
muchísimas habilidades e ideas, un intercambiador que falle no justifica
nuestra dependencia de los poderes que lo manejen a su capricho. Una activación
económica con estos pagares no basta, pero su puesta en marcha nos permitirá el
tiempo que necesitamos para hacer eso que ya nuestros corazones nos piden;
crear un modelo de sociedad que no nos esclavice más.- cambiar el terreno que
sustenta el árbol de los problemas- para así caminar hacia un futuro abundante
– las ramas del árbol llenas de hermosos frutos porque habremos saneado el
tronco y la raíz--.
Llegados a este
punto, querido lector, puede que estés pensando que esto que te he narrado no
es más que un sueño …. ¡tienes razón! Para hacerlo realidad es necesario que
muchos lo empezamos a habitar y a añadir ideas y compromisos, yo sólo he dado
el primer paso, dejemos que circule por la red y se vaya enriqueciendo, que
personas con conocimientos de economía vayan viendo como hacerlo posible … que
se vaya contando en todos los ambientes cotidianos … que circule en tertulias
de los medios de comunicación … que
entre en los círculos de los partidos políticos, que sin duda buscan nuevas
ideas, en definitiva, que vaya cobrando vida. El alimentarlo es cosa de todos
los que lo sientan como propio, cada uno aportando su parte. ¿Te animas …?
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EL ÁRBOL MÁGICO DE LOS PROBLEMAS
Todos nos hemos sentido alguna vez sumergidos en un
auténtico laberinto ante problemas que sentimos que nos superan. Probamos por
aquí, por allá, consultamos a amigos, incluso, ante la desesperación podemos
recurrir a personas a las que nunca hubiésemos pensado hacerlo. Sin embargo,
dentro de nosotros existe un centro que tiene la mejor solución, que incluso es
capaz de dar sentido a lo que nos ocurre y hacernos enriquecer con la
experiencia: es nuestra propia sabiduría. El miedo, la duda, la indecisión y
todos los estados emocionales que los acompañan nos impide ver el camino a esa
sabiduría que nos pertenece por derecho propio.
Para
abrirse paso hacia este tesoro interior podemos emplear una herramienta mental
y emocional: el árbol mágico de los problemas.
Con él nuestra imaginación nos permite elevarnos por encima del
laberinto en el que hemos quedado encerrados y ver la salida, ¿su secreto
…?: simplemente nos conecta con nuestra
propia sabiduría, a la que ningún laberinto se le resiste. Veamos como funciona
el árbol, distinguimos en él tres partes:
- Las ramas, que
representan la complejidad del problema –el laberinto-. El problema se siente
atomizado, fractalizado, como lo están las ramas de cualquier árbol.
- El tronco, que
significa la síntesis esencial del problema: la auténtica comprensión del mismo
en nuestra vida.
- Las raíces, que
se hunden en el terreno mental, creencias, que están alimentando el problema;
si no lo cambiamos se puede volver a reproducir.
Ahora, querido lector, imagínate que quieres abrazar el árbol, ¿por dónde lo harías? Si lo intentas por las ramas no podrás abarcarlas a todas y además probablemente te pincharás – la dramatización del problema-. Por las raíces simplemente no tienes acceso- el problema en su parte inconsciente- El tronco es la parte adecuada, no sólo lo puedes abarcar, sino que por él pasa toda la sabia -la esencia del problema-.

¿Cómo lo
ves …te atreves a probarlo …? Es fácil, sencillo, no necesitas recurrir a
nadie, ni gastar tu dinero, tan solo has de imaginar … imaginar que eres quien
realmente eres: un ser sabio Para hacer tuya esta poderosa herramienta es necesario que con tu propia
creatividad le vayas dando tu sello personal. Los resultados te pueden
sorprender y … además, hay un premio extra, más allá de haber salido del
laberinto, empezar a confiar en tu propia sabiduría. Ya me contarás …
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